Puedo tratar de escuchar sus voces, en los gritos silenciosos del pueblo oprimido, que clama a voz profunda, volver a ver al hijo, o al padre que les fue arrebatado, que piden acallados, saber donde están los que una vez existieron.
Pobre es el poder del débil, que solo debe aceptar lo que imponen aquellos que poseen cargos ficticios, que apoyados por la fuerza y la violencia se levantan.
¿Por qué no puedo oír las voces de algunos que pensaron como yo? Por que eran locos, que cuando vivieron no deberían haber vivido...
L.o.b.o
No hay comentarios:
Publicar un comentario